
Damien Jalet. © Rahi Rezvani. Imagen cedida por Centro Danza Matadero.
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Cineteca Madrid y Centro Danza Matadero dedican un ciclo al coreógrafo franco-belga, reconocido por llevar el movimiento más allá del escenario y conectarlo con el cine y las artes visuales.
La nueva temporada de Cineteca Madrid comienza poniendo el foco en la danza. Del 5 al 11 de septiembre de 2026, y en colaboración con Centro Danza Matadero, el espacio madrileño dedica un ciclo a Damien Jalet, uno de los coreógrafos internacionales más reconocidos por su capacidad para difuminar las fronteras entre danza contemporánea, cine y artes visuales.
De origen franco-belga, Jalet ha desarrollado una trayectoria en la que la coreografía trasciende los escenarios convencionales. Entre sus trabajos recientes se encuentra la coreografía de Emilia Pérez, de Jacques Audiard; su trabajo como asesor creativo y coreógrafo de Madonna en The Celebration Tour y Confessions II; y la coreografía del videoclip STORM, del rapero Yung Lean.
Un recorrido por el universo de Damien Jalet
La programación permitirá descubrir diferentes formas de trasladar la danza a la pantalla.
El ciclo comenzará el 5 de septiembre con Suspiria (2018), de Luca Guadagnino, una película en la que la danza se convierte en parte esencial de su particular universo cinematográfico.
El 6 de septiembre podrán verse Emilia Pérez (2024) y The Ferryman (2016), de Gilles Delmas. En esta última, Jalet construye imaginarios contemporáneos junto a artistas como Marina Abramović y Ryuichi Sakamoto.
El 11 de septiembre llegará DuEls (2024), de Jonas Åkerlund, un viaje por el Museo Vigeland de Oslo en el que las coreografías de Damien Jalet y Erna Ómarsdóttir dialogan con las esculturas de Gustav Vigeland.
Ese mismo día, Cineteca proyectará una selección de videoclips y cortometrajes en los que Jalet lleva su lenguaje corporal al formato breve. La sesión contará además con la presencia del coreógrafo.
La danza más allá del escenario
El ciclo ofrece una oportunidad para acercarse a una forma de entender la coreografía que no establece fronteras rígidas entre disciplinas.
En el trabajo de Damien Jalet, el movimiento puede habitar un teatro, pero también una película, un museo o un videoclip. La danza se convierte así en un lenguaje capaz de dialogar con otras manifestaciones artísticas y encontrar nuevas formas de llegar al espectador.
Una propuesta para descubrir cómo la creación coreográfica contemporánea continúa ampliando sus territorios y explorando nuevas relaciones entre cuerpo, imagen, música y espacio.
En Ready To Dance admiramos especialmente el trabajo de Damien Jalet y esa forma de entender la danza sin fronteras, capaz de dialogar con el cine, la música y las artes visuales. Un creador al que seguimos muy de cerca.




