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La relectura contemporánea del clásico de Shakespeare desde la mirada de Mats Ek
El Teatro Real recibió al Real Ballet de Suecia con Julieta y Romeo, una de las creaciones más personales de Mats Ek. Esta versión del clásico de Shakespeare se transforma y nos da como resultado una lectura áspera, contemporánea y profundamente humana.
Mats Ek invierte incluso el título tradicional —Julieta y Romeo, no Romeo y Julieta— y con ese gesto ya anuncia su intención: desplazar el centro de gravedad hacia Julieta, hacia su cuerpo, su deseo, su miedo y su resistencia.
Contexto histórico y cultural
Julieta y Romeo fue creada y estrenada el 2013 por Mats Ek para el Real Ballet de Suecia, compañía con la que el coreógrafo mantiene una relación artística esencial.
Ek pertenece a esa estirpe de creadores que muy lejos de conformarse con el repertorio clásico, lo revisa, lo incomoda y lo devuelve al presente. Ya lo había hecho con títulos como Giselle o La bella durmiente, donde sustituyó la idealización romántica por una mirada psicológica, social y muchas veces perturbadora.
En esta obra, Shakespeare aparece filtrado por una sensibilidad contemporánea: el amor adolescente no se presenta como un ideal puro, sino como una fuerza vulnerable enfrentada a estructuras familiares, políticas y sociales violentas.
Argumento
El ballet se articula a partir de la historia universal de Shakespeare pero Mats Ek elimina cualquier tentación de relato convencional.
Dividido en dos actos, en el acto primero Julieta vive en un entorno marcado por la autoridad familiar, la vigilancia y la presión social. Romeo aparece como una figura impulsiva y frágil, más humana que heroica. El encuentro entre ambos no se construye desde el virtuosismo romántico, sino desde una fisicidad directa.
En el segundo acto, la obra avanza hacia el desenlace trágico sin complacencia. Cada escena parece empujar a los protagonistas hacia un destino ya escrito por otros: las familias, la sociedad, el miedo, la violencia.
Escenas principales
- El mundo familiar: espacio de normas, control y jerarquía. Julieta aparece atrapada en una estructura que decide por ella.
- El encuentro entre Julieta y Romeo: no es un pas de deux clásico, sino una búsqueda física, emocional y casi animal.
- La violencia colectiva: los grupos escénicos funcionan como masas de presión. No acompañan la acción: la acorralan.
- La tragedia final: la muerte no se presenta como belleza romántica, sino como consecuencia brutal de un mundo incapaz de aceptar el deseo y la libertad.
Coreografía y dirección: Mats Ek
Mats Ek es uno de los grandes renovadores de la danza europea. Su lenguaje rompe con la línea académica del ballet clásico sin renunciar a su intensidad dramática.
En Julieta y Romeo, la coreografía se construye desde cuerpos angulares, gestos abruptos, desplazamientos inesperados y una teatralidad muy precisa. Los bailarines encarnan todas esas emociones.
El movimiento no busca ser bonito en el sentido convencional. Busca ser necesario.
Los cuerpos caen, se retuercen, se empujan, se desean y se rechazan. La danza se convierte en pensamiento físico.
Música: Piotr Ilich Chaikovski
La partitura utiliza música de Chaikovski, seleccionada y adaptada por Anders Högstedt. Esta elección resulta especialmente interesante porque Mats Ek no recurre a la célebre partitura de Prokófiev, tan asociada a Romeo y Julieta, sino a un universo musical diferente.
Chaikovski aporta una dimensión emocional intensa, melancólica y profundamente teatral. Su música no suaviza la escena; la atraviesa.
Los momentos líricos no aparecen como simple acompañamiento romántico, sino como contraste frente a la dureza del mundo escénico. La música abre zonas de intimidad donde los personajes parecen respirar por un instante antes de volver a ser atrapados por la tragedia.
Escenografía y vestuario: Magdalena Äberg
La escenografía se aleja del exceso ornamental. No hay una Verona pintoresca ni una reconstrucción historicista. El espacio escénico es sobrio, casi desnudo, y precisamente por eso resulta más inquietante.
La escena funciona como un territorio mental: un lugar donde la violencia social, el deseo y el miedo se hacen visibles.
El vestuario acompaña esa lectura contemporánea. No pretende situarnos en una época cerrada, sino construir una atmósfera reconocible y simbólica.
Diseño de iluminación: Linus Flibom
La iluminación tiene un papel esencial en la dramaturgia. Marca los estados emocionales, separa espacios de intimidad y violencia, y acentúa el carácter casi onírico de algunas escenas.
Las sombras no son un simple recurso visual: funcionan como amenaza. La luz recorta los cuerpos, los aísla y los expone.
Bailarinas y bailarines principales
En las funciones del Teatro Real, el programa recoge como intérpretes principales de Julieta a Kaho Yanagisawa / Emily Slawski y de Romeo a Julien Keulen / João Felipe Santana.
Conclusión
Julieta y Romeo de Mats Ek no busca embellecer la tragedia. Busca hacerla reconocible.
Su fuerza está precisamente en no tratar a Shakespeare como una reliquia, sino como una materia viva. La obra habla del amor, sí, pero también de control, miedo, violencia colectiva y libertad individual.
Mats Ek demuestra que los clásicos no sobreviven porque se repitan intactos, sino porque algunos artistas se atreven a discutir con ellos.
Desde Ready to Dance recomendamos esta producción por su potencia escénica, su inteligencia coreográfica y su capacidad para recordarnos que la danza, cuando es verdadera, tiene muchas lecturas.




