Senerade

NumEros: tres coreógrafos, tres lenguajes del ballet

Este mes de diciembre hemos podido disfrutar de la nueva propuesta de la Compañía Nacional de Danza  (CND) “NumEros” . El título del programa responde a una reflexión planteada por la dirección de la Compañía Nacional de Danza en torno al concepto de número como elemento esencial del ballet. El término alude, por un lado, “Numen” como la idea de fuerza inspiradora del orden y proporción, fundamentos históricos del lenguaje académico; y por otro, a su dimensión más emocional y humana, evocada en la referencia a “Eros”.

El programa reúne creaciones de George Balanchine, Jacopo Godani y William Forsythe, tres figuras clave para comprender la evolución del ballet desde el siglo XX hasta la actualidad. A través de sus obras, NumEros traza un recorrido por diferentes aproximaciones al lenguaje académico, poniendo de relieve su vigencia y capacidad de transformación. Las obras que integran el programa exploran distintas formas de organización del cuerpo, del espacio y de la música, mostrando cómo el ballet articula rigor técnico y emoción como partes inseparables de un mismo lenguaje, donde se visualiza el concepto matemático a través del movimiento.

Contexto histórico y cultural

Balanchine marca el inicio del ballet neoclásico en el contexto de la modernidad del siglo XX, especialmente en Estados Unidos, donde el ballet se libera de la narración romántica para centrarse en la estructura musical, la abstracción y la claridad formal. Su trabajo responde a una cultura que busca orden, síntesis y nuevas formas de expresión alejadas del dramatismo decimonónico.

Décadas más tarde, el trabajo de Godani se sitúa en un contexto europeo contemporáneo en el que el ballet académico se reinterpreta desde la investigación física y formal. Su lenguaje refleja una cultura marcada por la hibridación de estilos, la exigencia técnica extrema y una relación más directa y tensa entre cuerpo, música y espacio, heredera de la renovación impulsada por la danza posmoderna y el ballet experimental de finales del siglo XX.

Por su parte, Forsythe representa una etapa en la que el ballet dialoga abiertamente con la cultura contemporánea, incorporando músicas populares y nuevos códigos escénicos sin renunciar a la base técnica clásica. Su obra responde a un contexto cultural en el que las fronteras entre lo académico y lo popular se diluyen, y en el que la danza se concibe como un lenguaje flexible, abierto y en constante transformación.

En conjunto, NumEros refleja un momento cultural en el que el ballet se presenta como un arte vivo, capaz de integrar tradición e innovación, rigor estructural y emoción, manteniendo su relevancia dentro del panorama artístico actual.

GEORGE BALANCHINE — SERENADE

Coreografía

La coreografía de George Balanchine se inscribe en el neoclasicismo, caracterizado por la depuración del vocabulario académico y la ausencia de narración argumental. Serenade se construye como una arquitectura musical en movimiento, donde el cuerpo de baile y los solistas se organizan en formaciones precisas que evolucionan siguiendo la estructura de la música.

Música

La obra está basada en la Serenata para cuerdas en do mayor de Piotr Ilich Tchaikovsky. La partitura determina directamente la organización coreográfica, estableciendo una relación estructural entre fraseo musical y movimiento.

Puesta en escena

La puesta en escena es sobria y esencial, centrada en la claridad formal de la danza. La reposición corre a cargo de Colleen Neary, antigua bailarina de la escuela de Balanchine, con la Orquesta de la Comunidad de Madrid bajo la dirección de Manuel Coves, música y coreografía se unen para ofrecernos una danza organizada  en geometría en movimiento.

Bailarines principales

La obra no se articula en torno a protagonismos individuales. El cuerpo de baile femenino adquiere un papel estructural, integrando las intervenciones solistas dentro del conjunto.

Vestuario

El vestuario clásico, con tutús largos en tonos azules, refuerza la abstracción de la obra y subraya la lectura musical del movimiento.

Iluminación

La iluminación es uniforme y clara, pensada para resaltar la composición espacial y la pureza del lenguaje coreográfico.

JACOPO GODANI — ECHOES FROM A RESTLESS SOUL

Coreografía

La coreografía de Jacopo Godani explora el vocabulario clásico desde una perspectiva contemporánea. La obra se articula a través de pas de deux y secuencias de grupo de gran exigencia técnica, integrando el uso de las zapatillas de punta en un lenguaje de alta precisión y tensión física. Innovación en movimiento caracteriza a esta pieza.

Música

La pieza se construye sobre Gaspard de la nuit de Maurice Ravel, interpretada en directo por Gustavo Díaz-Jerez. La complejidad rítmica y expresiva de la partitura se refleja de manera directa en la escritura coreográfica.

Puesta en escena

Godani asume la coreografía, el vestuario y la iluminación, configurando una propuesta escénica unitaria. El espacio se presenta depurado, permitiendo que la atención se centre en el cuerpo y en la dinámica del movimiento.

Bailarines principales

La obra no establece jerarquías tradicionales. Los pas de deux adquieren un papel central, explorando la relación física y espacial entre los intérpretes como eje estructural de la pieza.

Vestuario

El vestuario, de estética contemporánea y líneas limpias, favorece la visibilidad del cuerpo y del trabajo técnico, reforzando la claridad del movimiento.

Iluminación

La iluminación crea una atmósfera de concentración y tensión, modelando el espacio escénico y acompañando la arquitectura coreográfica sin elementos narrativos.

WILLIAM FORSYTHE — PLAYLIST (TRACK 1, 2)

Coreografía

La coreografía de William Forsythe parte del vocabulario del ballet académico para situarlo en un contexto contemporáneo. Playlist (Track 1, 2) combina rigor técnico y energía, explorando el movimiento desde una organización rítmica dinámica. Fue una pieza que Tamara Rojo encargó para un espectáculo del English National Ballet

Música

La obra utiliza música popular contemporánea, con temas de Peven Everett y Lion Babe,  generando un contraste con el lenguaje clásico y ampliando el marco habitual del ballet. Música pop y ballet se unen para ofrecer una transmisión vivaz y optimista en la escena.

Puesta en escena

La puesta en escena es directa y funcional, centrada en la presencia de los intérpretes. La reposición corre a cargo de José Carlos Blanco, manteniendo el carácter abierto y dinámico de la obra.

Bailarines principales

La pieza está concebida para doce bailarines masculinos, sin protagonistas definidos. El grupo funciona como un conjunto cohesionado, donde cada intérprete participa activamente en la estructura colectiva.

Vestuario

El vestuario, de carácter informal y contemporáneo, se aleja del código clásico tradicional y refuerza la cercanía con la música y la energía de la danza.

Iluminación

La iluminación es clara y funcional, acompañando el ritmo de la obra y destacando la interacción entre los bailarines.

Conclusión

NumEros plantea un recorrido coherente por tres maneras de entender el ballet desde distintas generaciones y sensibilidades coreográficas. La abstracción musical de Balanchine, la investigación formal de Godani y la apertura rítmica de Forsythe configuran un programa que pone de relieve la diversidad y riqueza del lenguaje académico.

Lejos de presentarse como una simple sucesión de piezas, el espectáculo establece un diálogo continuo entre estructura, música y movimiento, subrayando la capacidad del ballet para mantenerse fiel a sus fundamentos al tiempo que se adapta a nuevos contextos estéticos. NumEros se presenta, así como una propuesta que conecta tradición y contemporaneidad, mostrando el ballet como un lenguaje vivo y en constante evolución.

Desde Ready to Dance queremos dar la enhorabuena a la Compañía Nacional de Danza y a su dirección, encabezada por Muriel Romero, por ofrecer un programa especialmente rico tanto a nivel técnico como histórico y emocional. A lo largo de la función, el espectador transita por distintos estados de ánimo, reflejo de la variedad de lenguajes y atmósferas que conforman el espectáculo, para abandonar finalmente el teatro con una sensación de energía positiva y una clara conexión con la danza como experiencia viva.

Echoes from a Restless Soul
Playlist (track 1, 2)