
imagen cedida por Diario de Madrid
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Opera, música, danza, teatro y cine se dan cita en la temporada 2026-2027, con una programación que refuerza la educación, la inclusión y la creación de nuevos públicos.
El Real Teatro de Retiro ha presentado este 14 de septiembre su temporada 2026-2027, consolidando un proyecto singular dentro de la oferta cultural madrileña: acercar las artes escénicas al público infantil, juvenil y familiar y convertir la experiencia artística en una herramienta para despertar la curiosidad y generar nuevos públicos.
Impulsado conjuntamente por el Ayuntamiento de Madrid y el Teatro Real, el proyecto mantiene su vocación multidisciplinar con una programación que reúne ópera, conciertos escenificados, danza, teatro musical, música coral, cine con música en vivo y títeres, junto a talleres, encuentros, debates y actividades formativas y lúdicas.
Durante la presentación, la delegada de Cultura, Turismo y Deporte, Marta Rivera de la Cruz, puso precisamente el acento en esa función del teatro como espacio de creación de nuevos públicos y de acceso de niños y jóvenes a una cultura de calidad. Acercar las artes a las nuevas generaciones, señaló, no implica reducir la exigencia artística, sino buscar nuevas maneras de despertar su curiosidad y hacer de la cultura una experiencia que pueda acompañarlos a lo largo de la vida.
Música y ópera, protagonistas de la temporada
La programación arrancará el próximo 26 de septiembre con el ciclo Miniclásica y el concierto Descubriendo la voz y la guitarra. El 3 de octubre llegará Sarao Barroco, de Andreas Prittwitz y el conjunto Lookingback, una propuesta dedicada a acercar la música barroca al público.
La ópera tendrá un protagonismo especial durante la temporada. En febrero, la compañía musical infantil La Federica presentará una adaptación de El barbero de Sevilla, de Gioachino Rossini, concebida para aproximar una de las grandes obras del repertorio lírico al público infantil y familiar.
A esta propuesta se sumarán dos producciones propias del Real Teatro de Retiro: Las bodas de Fígaro y un ciclo de microóperas creadas por jóvenes artistas, diferentes formatos para descubrir el género operístico desde edades tempranas.
Lorca y el centenario de la generación del 27
La temporada también se incorporará a la conmemoración del centenario de la generación del 27. Lo hará con ¡Anda jaleo, jaleo!, una propuesta construida a partir de los poemas, canciones y el imaginario de Federico García Lorca, estableciendo un diálogo entre patrimonio literario, música y creación escénica.
Cuentos musicales y cine con música en directo
Los cuentos musicales tendrán igualmente su espacio. La Maquiné, en colaboración con la Agencia Andaluza de Instituciones Culturales de la Junta de Andalucía, presentará Soy Salvaje, dirigida al público familiar.
La música también entrará en diálogo con el cine a través de los ciclos Cineclásica y El Real Junior de Cine. La productora Café Kino recuperará dos clásicos del cine mudo, El gabinete del doctor Caligari y El acorazado Potemkin, acompañados por música interpretada en vivo.
Por su parte, El Real Junior de Cine recuperará producciones anteriormente presentadas en el Teatro Real, entre ellas La pequeña cerillera y El gato con botas, trasladando al público infantil y familiar parte del universo artístico del Real.
Crear los públicos del futuro
Más allá de los títulos concretos, la nueva temporada vuelve a plantear una cuestión especialmente relevante para el conjunto de las artes escénicas: ¿cómo se construyen los públicos del futuro?
Acercarse desde la infancia a la música, la danza, la ópera o el teatro permite familiarizarse con sus códigos y entender el escenario como algo cercano.
En este sentido, resulta especialmente interesante que disciplinas tradicionalmente presentadas de manera independiente convivan dentro de un mismo proyecto. La presencia de la danza junto a la música, la ópera, el teatro y el cine permite a niños y jóvenes descubrir que las fronteras entre los distintos lenguajes escénicos son mucho más permeables de lo que parecen.
Para la danza, además, la creación de públicos desde edades tempranas constituye uno de los grandes desafíos del sector. No se trata únicamente de conseguir espectadores para un determinado espectáculo, sino de generar una relación con las artes escénicas que pueda mantenerse durante la edad adulta.
Educación e inclusión como parte del proyecto artístico
Esta dimensión se extiende a los programas educativos e inclusivos del Real Teatro de Retiro. Entre ellos vuelve a estar LÓVA (La Ópera, vehículo de aprendizaje), iniciativa presente en más de 200 centros escolares de toda España, y AMI (Agrupación de Música Inclusiva), que reúne a jóvenes con distintas capacidades cognitivas alrededor de la música.
La combinación de programación artística, formación e inclusión convierte así al Real Teatro de Retiro en algo más que un espacio de exhibición.
Su temporada 2026-2027 plantea el teatro como un lugar desde el que niños, jóvenes, familias y centros educativos pueden descubrir diferentes disciplinas artísticas mediante propuestas específicamente concebidas para ellos.
Desde Ready to dance felicitamos al Real Teatro de Retiro por crear al público del futuro con estas propuestas tan enriquecedoras




